martes, 11 de abril de 2017

Juarros de Voltoya.

Todos los años, por estas fecha, se celebra una pequeña concentración motera en Juarros de Voltoya. Acude gente, no tanta como en concentraciónes multitudinarias pero hay ambiente motero. En nuestro caso es más una excusa que otra cosa porque como fondo está la comida en Arévalo, restaurante Pinilla donde todos los años celebramos una comida los de Kc mas amigos y familiares que se quieran unir a la fiesta. Este año éramos cerca de veinticinco pero quedamos doce al final. 

Menu
 Sopa castellana 
Cochinillo asado
 Postre, Pan, gaseosa, vino, Cafés o infusiones
 Y chupitos de licores para hacer la digestión. 26 €

 Larga sobremesa y vuelta para casa allá sobre las seis de la tarde. Hay que decir que nos llovió llegando a Arévalo y luego, de vuelta, al llegar al peaje de San Rafael. Decidimos pasar el túnel ante al aguacero que caía. Jornada y ruta ideal, con buena compañía como es habitual y dispuestos a repetir al año que viene. Os dejo unas fotos. 

Aquí una motera, esta vez enlatada
La pareja del año, Jorge y Angelete
Un grupo que nos acompañó, amigos de Eduardo.
Otra pareja del año, jejejeje, Mer y Angelete
Alfredo
Una parada técnica, en Villacastin, porque habíamos perdido a la mitad del grupo.
Ummmmmm, rico rico
Esas nubes, al final, nos descargaron agua yendo a Arévalo
Toñi, Eduardo y un amigo
Erika, Mer y Nuria
Angel.
El chico de Martini, jejejejeje

Los Huevos fritos de Sacedón.

Todos los años, en Sacedón, se celebra una concentración motera célebre en toda la comarca y apetecible para todo el mundo ya que la estrella de la concentración es "el plato de huevos fritos con papas" que ponen. Moteros de todas las zonas cercanas y no tan cercanas se reúnen en el polideportivo para charlar de nuestra gran afición, comentar y disfrutar de ese estupendo plato de huevos fritos con patatas. En esta ocasión bajó bastante la afluencia debido a la lluvia. Aún así, allí nos dimos cita unos cuantos. Unas fotos.

De izquierda a derecha, la moto de Angel, la mía, la moto de Eduardo y, por último, la moto de Alfredo

El año pasado no se cabía en el campo de fútbol de la cantidad de motos que había.


Apenas sí había cola para coger los tickets para comprar los huevos.

Alfredo, Angel, Toñi y Eduardo


Alfredo dando buena cuenta del plato de huevos fritos




Toñi, Angel, Alfredo y yo